El Desperdicio de Alimentos es Como Tirar Dinero a la Basura
17 de mayo de 2017
No te ha pasado que quieres poner leche en el café y te fijas que la fecha en el envase ha pasado? Solo por eso algunas personas lo arrojan a la basura, pero a lo mejor, la intención de la etiqueta no era esa. A lo mejor es un indicador de la fecha del mejor sabor de la comida, no de seguridad.

Según algunas estimaciones, es posible que hasta el 91 por ciento de los consumidores malinterpreten las etiquetas de las fechas de los alimentos. No es sorprendente, ya que se utilizan muchas etiquetas diferentes, pero el malentendido y la falta de planificación de las comidas contribuyen a un problema mayor. Entre 30 y 40 por ciento del suministro de alimentos de los EE. UU. termina en la basura o en un contenedor de compost.

Los beneficios de reducir el desperdicio de alimentos son muchos. Ahorrarás dinero, y eso puede ser razón suficiente. También podrás reducir la huella de carbono al mantener los alimentos en mal estado fuera de los basureros y reducir el cultivo y el transporte de alimentos que no se consumen.
La reducción de este desperdicio podría empezar por entender qué significan realmente las etiquetas de los alimentos.
No malinterpretar las fechas en las etiquetas de alimentos como fechas de caducidad. Según el Departamento de Agricultura de los EE. UU. (United States Department of Agriculture, USDA), aparte de la fórmula infantil, las fechas en las etiquetas de los alimentos no indican si es seguro o no consumirlos. Por ejemplo, “consumir preferentemente antes de” puede significar que el alimento tendrá mejor sabor y aspecto si se consume antes de esa fecha. Es posible que siga siendo bueno durante días, semanas o incluso meses (en el caso de los alimentos no perecederos) después de esa fecha.
Algunos estados sí requieren fechas de caducidad en la leche y carnes y las etiquetas de alimentos podrán ser más claras por todo el país. Pero por ahora, necesitas confiar en tu propio juicio. El USDA explica que si los alimentos no tienen señales de estar en mal estado, como cambio de color u olor desagradable, pueden ser seguros y saludables.
Consejos para mantener las frutas y verduras frescas por más tiempo. Independientemente de la fecha, el almacenamiento adecuado de los alimentos puede afectar la longevidad.
- No laves los alimentos hasta que los vayas a cocinar o comer. De lo contrario, la humedad podría estimular el crecimiento de bacterias.
- Almacena estratégicamente los alimentos en el refrigerador. Por lo general, los alimentos duran más tiempo si guardas los no perecederos en la puerta, la carne cerca de la parte inferior trasera (o en el cajón para carne si hay uno), las verduras en el cajón para verduras y los productos lácteos o bebidas en la parte superior.
- En general, debes mantener las verduras y frutas alejadas unas de otras porque muchas frutas producen gas etileno y la exposición a este gas podría hacer que las verduras se estropeen más rápido. También hay verduras que producen este gas y frutas que son sensibles a él.
- Si vas a guardar una fruta o verdura que emite y es sensible al gas etileno, envuélvela en papel aluminio o en una bolsa de papel en vez de usar envoltura o bolsas de plástico que impiden el paso del aire.
Puedes buscar más consejos sobre algunos alimentos en particular en línea. También hay aplicaciones que se pueden conectar automáticamente con los programas de fidelización del supermercado para rastrear lo que compras (o puedes subir una foto de tu recibo), avisarte cuando algo está a punto de estropearse y recomendar recetas que incluyan esos alimentos.
Busca usos creativos para los alimentos que van a estropearse. No importa si usas una app o una lista de papel para sincronizar listas y programar comidas, la planificación de comidas puede reducir el desperdicio también. Pero aún con buenas intenciones, a veces nos olvidamos de usar un alimento o posponemos su uso hasta que es demasiado tarde.
Puedes salvar las verduras de la basura ya sea asándolas, haciendo sopas o usándolas en un guiso o estofado. Se pueden rallar las zanahorias, papas y otras verduras de raíz (incluyendo las calabacitas) para freírlas y hacer fritters. Podrás hornear las frutas en panes, añadirlas en batidos o congelarlas para más tarde. Al final, el objetivo es usar todo lo que compres.
Resultado: El desperdicio de alimentos puede costarte dinero, dañar al medio ambiente y en algunos casos, puede ser completamente innecesario. Aprender la manera correcta de interpretar las etiquetas de los alimentos y examinar cómo se ven y su olor antes de tirar algo a la basura podrán ayudar. Para ayudar aún más, tómate el tiempo de preparar una lista antes de comprar, planifica cómo vas a utilizar los alimentos y ten un plan de reserva que puedas usar a último momento. Al final, tomar el tiempo extra para evaluar la condición verdadera de los alimentos puede ahorrarte dinero.
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